Poca claridad.- El titular de la comisión de Asuntos Tributarios de la Federación Argentina de Colegios de Profesionales en Ciencias Económicas, Guillermo Fernández, planteó que los cambios en Ganancias llegaron después de una serie de vericuetos jurídicos, donde una resolución trató de fijar el mínimo no imponible, y a la espera de un artículo incluido en el Presupuesto 2011 que luego no se convalidó como ley. Recordó que el año arrancó con otra resolución de la AFIP que intentó enmendar algunas cuestiones, en la que los agentes de retención aplicaron la quita y que debían reintegrar después de que finalice este año. Añadió que, además de llegar tarde, la medida es insuficiente: la suba en el mínimo no imponible de un 20% no llega ni a igualar los porcentajes de incremento salarial que están sellando algunos gremios, que comienzan en alrededor del 24% y termina en más de 30% en otros casos.

Sin diferenciación.- Otros tributaristas dijeron que el sistema de deducción de Ganancias es inequitativo, en el sentido que fija montos iguales de deducción para trabajadores y para autónomos. Eso lleva a que, por ejemplo, un autónomo con bajos ingresos termine pagando de impuesto lo mismo que un empleado jerárquico muy bien remunerado.

La escala.- El experto Agustín Zeppa sugirió que es necesaria una modificación en la escala progresiva que fija las deducciones. Explicó que esa grilla no aumenta desde 2000 y que lleva a que, por ejemplo, un trabajador autónomo sólo podrá deducir siendo soltero $ 1.080. "En cambio el trabajador en relación de dependencia comenzará a tributar a partir de los $ 6.264" mensuales", explicó el tributarista. Añadió que sería importante que las deducciones acompañen la inflación.